EL café orgánico busca repetir el éxito de la cerveza y el vino ecológicos
La infusión proveniente principalmente de América Latina, se afianza cada año en el mercado orgánico nacional. Al igual que ocurre con las otras bebidas predilectas por los argentinos, su versión sustentable tiene impactos positivos en el ambiente, la salud, y en la cadena productiva.
Tres de las bebidas preferidas por los argentinos eligen, año tras año, ser más sustentables. Primero fue el vino, luego llegó el momento de la cerveza artesanal y, ahora, es el turno del café. En todos los casos, se producen sin la ayuda de sustancias químicas artificiales como pesticidas y herbicidas.
En el caso del café se trata de una infusión con sabor y aroma deliciosos. La propuesta eco-friendly ya se puede conseguir en supermercados, en internet y en tiendas dedicadas a los productos vegetarianos y veganos. Incluso, en la actualidad, lo han incorporado muchas cafeterías. En los mercados de los principales países europeos, en Estados Unidos y en Japón, los consumidores prefieren pagar un poco más por cada taza si esto les garantiza que están consumiendo un producto confiable, libre de químicos y sustentable.
El café orgánico ha sido incorporado por muchas cafeterías en respuesta a la demanda de sus clientes.
El café convencional, por su alta demanda, necesita de muchísimas hectáreas para ser cultivado, lo que deja sin hogar a numerosas especies que terminan arrasadas debido a la alta rentabilidad que tienen los cafetales industriales. Por el contrario, el café orgánico es sembrado bajo árboles de gran altura, lo que le proporciona a los frutos un importante porcentaje de humedad, en otras palabras, las plantas de donde se extraen los granos seleccionados crecen siempre bajo la sombra. Gracias a este tipo de proceso, se mejoran los suelos para que se tornen más fértiles.
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El cultivo y la cosecha se hacen de forma manual. Jamás se alteran los ecosistemas naturales. Nunca se talan árboles, ya que estos son vitales para evitar que la luz demasiado intensa dañe las plantaciones. Al evitar el uso de productos químicos como fertilizantes, herbicidas, pesticidas y fungicidas, se evitan también los daños a los animales, en especial a los pájaros.
De acuerdo con el Centro de Investigación Agrícola Tropical y Enseñanza de Costa Rica (CATIE), el 75% del café orgánico del mundo proviene de América Latina, lideran las certificaciones Honduras, Brasil, Colombia, Perú y México.
Emiliano y Giuliano de Usina Cafetera.
Consultados por Carbono News, Emiliano Escudero dueño de Usina Cafetera y Giuliano Catalano, barista, expresaron: "Muchos clientes se interesan por la trazabilidad de los productos. Quieren estar seguros de que lo que van a consumir esté libre de cualquier tipo de contaminación. En esta temporada, estamos usando materia prima de Guatemala, de la región de Huehuetenango, donde se pueden encontrar pequeños caficultores que realizan sus tareas de forma artesanal".
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Los paquetes de café orgánico deben tener un sello de verificación que aseguren la pureza y la ausencia de químicos en la cadena. En su etiqueta, pueden contener las expresiones: "Rainforest Alliance", "Eco friendly" o "Bird friendly".
Entre otras bondades, el café orgánico es bueno para la salud porque conserva intactos sus aportes nutricionales sin los riesgos de ingerir productos tóxicos que resultan dañinos para el organismo. Es una bebida mucho más equilibrada, ya que contiene una menor cantidad de ácidos y un mayor aporte en nutrientes, antioxidantes, vitaminas y minerales, ayudando a combatir los radicales libres y el envejecimiento. Además, con su consumo, se ven beneficiados pequeños productores artesanales de café.