Corrientes y Mercedes soportaron este verano el triple de lluvias con respecto a la media histórica
La municipalidad de la capital provincial reconoce que la urbe atravesó el 2 y 3 de marzo "la peor catástrofe natural de su historia"
Un temporal que azotó la ciudad de Corrientes descargó un total de 300 milímetros en apenas cuatro horas dejando inmensas zonas inundadas, viviendas completamente tapadas por el agua agua y unas 800 personas autoevacuadas. Las autoridades locales reconocieron que las fuertes tormentas causaron el colapso en los sistemas de desagües urbanos.
Desde que existen registros oficiales, nunca había llovido de manera tan intensa en esa zona de la Mesopotamia argentina. La Oficina de Riesgo Agropecuario correntina dio a conocer un informe acerca de las cada vez más copiosas lluvias que se vienen registrando en la provincia como resultado de los marcados cambios en las condiciones climáticas locales. En los meses de enero y febrero este estado sub nacional tuvo anegadas casi medio millón de hectáreas, antes de la llegada del aguacero de marzo.
Por su parte, la ciudad de Mercedes fue una de las más afectadas, ya que en esa zona las lluvias han triplicado la media histórica de precipitaciones pluviales.
Consultado por Carbono.news, el subsecretario municipal de Riesgos y Catástrofes, José Ruiz, señaló: "Las destrucciones provocadas por el temporal demandarán trabajos de reconstrucción y asistencia durante varias semanas. Hubo anegamientos, inundaciones en calles y viviendas, voladuras de techos, caída de postes, muros, árboles y carteles.
La peor cara del fenómeno
La combinación de una ciudad capital bajo agua y una crisis socioeconómica de las más severas que se recuerden en el país trajo como resultado hechos lamentables: intentos de saqueos a varios negocios cuyas instalaciones resultaron inundadas.
Fuente: Policía de Corrientes
La Policía local detuvo a una decena de personas mayores de edad que robaron en una farmacia céntrica ubicada en la avenida Cazadores y Río Juramento. El robo fue registrado por un vecino que se trasladaba en un kayak ya que las aceras y el asfalto tenían encima no menos de un metro de agua.
Los saqueadores, gente de condición humilde, se llevaron medicamentos, productos de higiene y perfumería.